Bianca, Diana y Lugina: ¡Feminidad y belleza!

(1/1)

Chismoso:
Son jóvenes, famosas y bellas. Con inteligencia y extrema feminidad luchan por sus sueños. A una corta edad han logrado concretar muchas de sus metas. Reconocen en estas líneas, con sencillez, que esto se debe a una visión positiva de la vida y a los genes heredados, sin duda, de sus madres.



En el lugar de la producción los corredores transportaban el eco de las voces que se confundían con el secador de pelo y el pasar de las páginas de la revista Cosas de la edición anterior. Mientras el equipo de producción se ocupaba de definir los detalles, Bianca Salame esperaba pacientemente que le terminen de peinar y maquillar, pues tenía que presentarse en un canal de televisión para grabar un programa, y regresaría enseguida.

Diana León fue la siguiente en arreglarse. Pacífica, sofisticada, sencilla y tierna, esperaba mientras el medio día comenzaba a mortificarnos del hambre. Debíamos esperar a Lugina Cabezas, actual Miss Ecuador, quien llegaría en la tarde para así, comenzar con la sesión fotográfica. De un momento al otro, y sin previo aviso, el ambiente tranquilo que conocíamos esa mañana despareció repentinamente y se llenó de cámaras de video, periodistas, fotógrafos, micrófonos, asistentes, cables, voces, y gente de otros medios de comunicación que se habían enterado de esta producción y aprovecharon para entrevistar a las modelos de nuestra portada.

Entre todo el ajetreo llegaron los vestidos diseñados por Teresa Valencia, diseños exclusivos en rojo, negro y dorado. Afortunadamente, de inmediato llegó Lugina Cabezas a quien los demás medios de comunicación estaban esperando, la entrevistaron y se fueron y por fin, la calma, o algo parecido, volvió a nuestra producción de portada. Una vez que estas tres hermosas mujeres estuvieron listas, la sesión de fotos comenzó.


Lugina Cabezas
Reina de pies a cabeza

Lugina Cabezas se puede definir en pocas palabras: juventud radiante, mirada penetrante y sensualidad. Es hoy por hoy la nueva representante y embajadora del Ecuador comprometida a trabajar por los sectores sociales más necesitados. A sus diecinueve años de edad tiene una responsabilidad considerable sobre sus hombros, y es además estudiante de derecho con miras a especializarse en derecho penal. Al ser Miss Ecuador 2007, Lugina debe atrasar un año de su carrera, pues esta nueva oportunidad, hace que sea físicamente imposible estudiar a la vez. Aún así la labor social que emprenderá será apenas el inicio de una actividad que más adelante complementará su carrera.

Lugina sonríe y se sonroja al aceptar que es una mujer que tiene una manía algo extraña, pues no soporta durante un minuto no tener compañía, le desagrada la soledad. “Cuando estoy acompañada hago mejor las cosas, me gusta compartir”, añade. Su casa, su hogar familiar es el lugar predilecto de esta hermosa mujer, pues es allí donde se desconecta del mundo y se relaja, “incluso casi no hay cobertura del celular por donde yo vivo, y es perfecto”, dice Lugina. Profundizando sobre ella misma, se imagina que podría ser el sonido del agua que transmite tranquilidad, a lo que explica “yo soy una persona serena, paciente y tolerante”.

Al preguntarle sobre su mayor decepción respondió segura de sí misma que todavía no ha llegado, pues se considera una persona muy afortunada. Con lo que sueña hacer algún día, es en agarrar la maleta y recorrer cada rincón del Ecuador, tomándose todo el tiempo necesario, rodeada de su familia y sus amigas.

Hernán Cabezas, su padre, es la persona que la ha convertido en quien es ella en la actualidad. A este tema añade “mi papá ha sido fundamental. Recuerdo cuando me prohibía salir y estar con mis amigas, pero ahora me doy cuenta que tengo más disciplina y valores que mucha gente, le debo mucho”. Su mejor cualidad es la tolerancia pues dice tratar de comprender a las personas y siempre mirar el lado positivo de ellas. Es dócil y descomplicada. “Si mi novio (en caso que lo tuviera), me invitara a salir en una cita quisiera que me lleve al Centro Histórico de Quito, cenar allí frente a una vista espectacular de la ciudad mientras tomamos algo caliente”, ésta sería su cita romántica de ensueño.

¿Qué quiere proyectar Lugina al público que la admira? Alega que al contrario de lo que se pueda pensar, Miss Ecuador te hace una persona más humilde, y quiere proyectar sencillez, trabajo, servicio y el ser una joven con ilusiones, con una actitud positiva hacia la vida y los obstáculos.


Diana León
Distinción por sobre todo

Belleza que emana desde el interior, porte y estilización son las características que definen a Diana León como una mujer de pasarela, fotografía y televisión. A sus 22 es estudiante de comunicación organizacional y relaciones públicas, y conductora también del programa “La playa es todo”. Su sendero profesional inició al convertirse Reina de Guayaquil en el 2003 y al terminar su reinado empezó a trabajar como conductora de algunos programas televisivos como “Más que ver”, “Unidos por la pasión” y “La playa es todo” en el que se encuentra trabajando en la actualidad. Por el momento su principal meta es terminar su carrera y más adelante ejercerla, pero muy segura afirma que “todavía hay mucho por recorrer”. Su día a día es acelerado porque de lunes a viernes estudia en la universidad San Francisco y los fines de semana viaja a Guayaquil para grabar su programa.

Esta modelo de altura acepta tener una obsesión: la felicidad. “A pesar que el mundo de la moda te hace aparecer como una persona fría, yo intento mirar el interior de las personas para alimentar el mío, y así me mantengo feliz todo el tiempo”, dice. Su lugar favorito y de descanso es la playa, pero puede encontrar su espacio íntimo en todo lugar donde habite el silencio y que al cerrar los ojos, se sienta la paz. Si fuese Diana un elemento más de la naturaleza seguro sería el viento y el sol, por ser libertad y caricia, por ser energía y calidez.

Diana considera que su mayor logro hasta el momento fue el haber sido reina de Guayaquil y así, un ejemplo para la juventud, pues dejó todo por dedicarse a hacer labor social y aportar a su ciudad. Al respecto agrega que “cada momento que yo pueda ayudar a los demás, y este dentro de mis posibilidades, lo haré. Hacer labor social es muy gratificante”. Por otro lado, una de sus mayores tristezas fue cuando falleció su abuela y no pudo despedirse porque en ese momento se encontraba en Quito trabajando. Y una de sus mayores decepciones son las personas que no tienen detalles, “es importante una rosa, que te digan que estás linda, esa falta de detalles puede destruir cualquier relación”, añade Diana.

Ella cuenta con un empuje y una motivación muy poderosa en su vida que es Carmen, su mamá. Carmen atraviesa un momento difícil en la actualidad al haber perdido la visión de un ojo, pero aún así es fuerte y tiene un ánimo envidiable. Reconoce además que su mejor cualidad es la sencillez, y se sonroja cuando lo dice. Y la cita más romántica es aquella en la que no importa el lugar, la hora, los detalles, mientras ésta sea una sorpresa, “eso le da su toque de romanticismo y lo lleva al siguiente nivel”.


Bianca Salame
Sensualidad al máximo

La larga melena rubia que cae sobre unos delicados hombros desnudos, ojos profundos y un cuerpo voluptuoso hacen de Bianca Salame una de las jóvenes más solicitadas en el mundo de la moda ecuatoriana. Se dedica al modelaje desde los trece años de edad, lo que complementa hoy a su carrera como conductora de televisión del programa de playa “Tour 2007”. Ha conseguido equilibrar el trabajo con el estudio en comunicación audiovisual y multimedia y es por eso que se define como “una mujer trabajadora y luchadora”. Desde niña, Bianca siempre quiso seguir los pasos de su mamá quien también era modelo profesional, y la imagen de Anna Kournikova le inspiraba al ser modelo y tenista, igual que ella.

Hoy en día, Bianca se ha trazado la meta de ser reconocida por su esfuerzo a tan corta edad, por su trabajo y aspira perdurar y trascender en la producción de la pantalla chica. Y dentro de tanto determinismo, reconoce tener una obsesión en su vida: los animales, aunque con sus excepciones, según dice, “las moscas no tienen nada que hacer en este mundo”. Sus dos lugares preferidos son su cuarto y la playa, porque son espacios relajantes que le permiten estar en contacto con ella misma.

Al preguntarle cuál considera Bianca que ha sido su mayor logro hasta el día de hoy, respondió que son bastantes y le es complicado determinar uno solo, pero que entre ellos se destaca el haber cumplido con su objetivo antes de lo esperado, que es conducir un programa de televisión, “puedo decir realmente que he sido muy afortunada por esto”, añade. ¿Y su mayor decepción? “¡Los hombres!”, responde Bianca. “He pasado decepciones personales pero también me doy cuenta de cómo se comportan con otras mujeres y es indignante”.

Con lo que siempre ha soñado, y es aquí cuando al contarlo sus ojos brillan y mira hacia el cielo, “es con casarme, ser feliz y durar toda la vida porque tengo terror al divorcio, terror a fracasar en mi matrimonio”.

Para alcanzar su sueño, Bianca cuenta con una persona que la ha inspirado a ser todos los días una mejor mujer, su mamá. “Gracias a mi mamá soy madura para la edad que tengo y me ha ayudado a desenvolverme en mi carrera”, agrega. Una de las mejores cualidades de Bianca es la sinceridad, pues reconoce ser una persona que se abre fácilmente y detesta la hipocresía. Si pudiera estar en un cuento de hadas, su cita romántica ideal sería en la playa bajo el manto estelar y a la luz de las velas.

Al ser hoy en día una imagen pública, Bianca pretende proyectar ser una mujer extrovertida y sincera, nada inalcanzable, y ser algún día un ejemplo de lucha y persistencia.

“Mi mamá en mí”

Lugina

¿Qué es lo que más admiras de tu mamá María Elena?
Su temperamento, pues yo he sido hija única y ella siempre fue estricta conmigo y gracias a ello no soy una niña mimada.

¿Qué tienes de ella?
Tengo sus ojos, el resto todo es de mi papá, pero creo que soy dulce y sensible como ella.

¿Qué quisieras tener de tu mamá que hoy no tengas?
Su carácter definitivamente, su fuerza.

Diana

¿Qué es lo que más admiras de tu mamá Carmen?
Admiro mucho su fuerza, su perseverancia y su buen ánimo para luchar contra los momentos difíciles.

¿Qué tienes de ella?
Somos muy diferentes la verdad, yo soy muy tranquila y ella tiene el carácter fuerte, pero creo que tenemos en común el don de servir y ayudar a los demás.

¿Qué quisieras tener de tu mamá que hoy no tengas?
Esa fuerza con la que se desempeña cada día.

Bianca

¿Qué es lo que más admiras de tu mamá María Teresa?
Lo luchadora que es, todo lo que hace para conseguir lo que quiere. Además es espectacular tanto por dentro como por fuera.

¿Qué tienes de ella?
Absolutamente todo, somos muy parecidas físicamente y en la personalidad también
.
¿Qué quisieras tener de tu mamá que hoy no tengas?
Quisiera ser siempre así de guapa como es ella y ese don de poder hacer mil cosas a la vez.

Vía: Bianca, Diana y Lugina: ¡Feminidad y belleza!
Fuente: Revista Cosas

Navigation

[0] Message Index